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LOS HOSTELEROS AMENAZAN CON IR A LOS TRIBUNALES POR LA REDUCCIÓN DE VELADORES PDF Imprimir E-mail
Veladores

 

DIARIO DE SEVILLA / 10/3/2017

DIEGO J.GENIZ

Tambores de guerra. La reordenación aprobada por la Gerencia de Urbanismo para eliminar veladores en la calle San Fernando, en la Avenida de la Constitución y en la Plaza de la Campana se ha encontrado con la oposición frontal de los hosteleros.

La patronal del sector prevé acudir a los tribunales si el gobierno local sigue dispuesto a reducir el número de terrazas en estas vías céntricas. Así lo hizo saber ayer el presidente del gremio, Pablo Arenas, durante la rueda de prensa que ofreció, en la que acusó a los dirigentes municipales de "falta de diálogo" para acometer esta actuación que, a su juicio, es "ilegal" al no encontrarse amparada por la ordenanza vigente y al retirarse veladores que ya cuentan con la licencia pertinente para 2017.


Arenas reconoció que en algunas zonas de la ciudad existe un "exceso" de la ocupación de la vía pública por parte de estos negocios, pero se opone a la solución dada por el Ayuntamiento. Ante esta aseveración, desde la corporación local el propio alcalde Juan Espadas manifestó recientemente que la propuesta de los técnicos de Urbanismo ha salido adelante ante la falta de alternativas por parte de los hosteleros para llevar a cabo dicha disminución.

Los hosteleros confían aún en que el Ayuntamiento cambie de postura. "Todo se solucionaría si nos llaman esta tarde para que nos sentemos a hablar", manifestó el presidente de la patronal. Para Arenas, la actitud de este gobierno dista mucho de la que ofreció el equipo de Monteseirín y el de Zoido. El gremio asegura que no ha habido "diálogo" desde que se constituyó la comisión de veladores en el seno de la Gerencia de Urbanismo. "Su propuesta es inamovible", refirió Arenas.

Dicha reordenación, como anunció hace pocos días el delegado del ramo, Antonio Muñoz, pasa por reducir entre un 60% y 80% los veladores de San Fernando y la Avenida, porcentaje que llegará al 100% en la Campana, donde además de los negocios de comida rápida de enseñas internacionales se encuentra la cafetería histórica que lleva el nombre de la plaza.

El sector, según aseguró su representante, no ha recibido aún la notificación sobre estos cambios. Una vez le sean comunicados oficialmente, alegarán. En caso de que sus reclamaciones no sean atendidas, presentarán un recurso de reposición. Éste será el último trámite administrativo para que el Ayuntamiento "reconsidere" su decisión. Agotada esta vía, acudirán a los tribunales de la jurisdicción Contencioso-administrativa. Arenas admitió que "no le gustaría llegar a este extremo"."No beneficia a la ciudad un pleito judicial", reconoció, aunque a continuación afirmó que los abogados de la patronal "ya lo están estudiando".

"No podemos dar la imagen de circo que ya ofrecimos el pasado otoño cuando se anunciaron las restricciones", apuntó el presidente de los hosteleros, quien ofreció una larga lista de cifras para avalar los beneficios de esta actividad en la ciudad. Según un estudio de la referida entidad, en la provincia de Sevilla existen 6.500 establecimientos hosteleros, de los que 4.700 se encuentran en la capital. La facturación anual del sector llega a los 3.500 millones de euros. Una actividad que da empleo a 47.363 trabajadores, de los que 36.941 lo hacen por cuenta ajena y 10.395 como autónomos.

Respecto a las terrazas, en la capital andaluza existen actualmente –legalizadas– 1.473 que contienen 13.960 veladores. Esta cifra fue aportada por Diario de Sevilla en junio de 2015, por lo que se supone que ha crecido considerablemente durante estos casi dos años. Arenas aseguró que dicho servicio propicia 4.400 contrataciones, al lograr que la plantilla de los negocios que cuentan con terrazas oscile entre los seis y ocho empleados. Los veladores –y ahí radica la principal preocupación del gremio– generan entre el 40% y el 70% de la facturación de dichos establecimientos.

En cuanto a la reordenación prevista por el Ayuntamiento en las vías y enclaves antes citados, los hosteleros afirman que supondrá la desaparición de 189 veladores de los 286 que existen actualmente repartidos entre esas tres zonas. Los cálculos realizados por la Cámara de Comercio fijan en 63 los empleos que se perderían. Sin embargo, el gobierno local resta credibilidad a dicha cifra. Un escepticismo que viene constatado por el alto número de terrazas gestionadas mediante autoservicio. La patronal se escuda en que los veladores implican un aumento del personal de cocina. "Que no se vea a un camarero sirviendo en una terraza no significa que no se haya incrementado la plantilla, pues disponer de veladores se traduce en mayor demanda de clientes y, por tanto, más trabajadores preparando comidas y gestionando el negocio", explicó Arenas.

Una afirmación que hay que matizar, pues en el caso de la Avenida, la mayoría de los negocios son cafeterías que ofrecen, en gran medida, comida precocinada. A ello se une que, una vez cerrado el Horno de San Buenaventura (de los pocos negocios autóctonos de esta céntrica vía), en casi ningún establecimiento hay camareros atendiendo las terrazas, debido a que la mayoría son franquiciados.

Pese a todas estas críticas, Arenas reconoció que existen en la ciudad zonas donde hay un excesivo predominio de los veladores. La patronal defiende que Urbanismo tendría que haber trazado con ellos un plan de trabajo para ir "negocio a negocio y mesa por mesa" a comprobar dónde se podrían reducir. Una propuesta que, según el gobierno local, nunca presentaron los hosteleros en la comisión creada al efecto. "Negaron la mayor todas las veces que nos sentamos", indican fuentes municipales. Una actitud que, según los representantes del sector, se debe a que "como asociación nuestro deber es colaborar con el gobierno, pero no hacer su trabajo".

Desde la patronal también se reivindica el "consenso"como se hizo hace ahora cuatro años al aprobarse la actual ordenanza que regula los veladores. Una normativa que entró en vigor durante el mandato de Zoido tras dos años de trabajo "entre el gobierno local, los vecinos y los hosteleros", según defendieron los representantes del sector. No obstante, hay que tener en cuenta que dicha ordenanza se aprobó en una época en la que los ingresos de la Gerencia eran mínimos debido al desplome inmobiliario, por lo que las licencias para los veladores y las tasas que se cobraban por ellas supusieron una de las grandes inyecciones económicas. De ahí que tras su aprobación las terrazas se incrementaran de forma bastante considerable en la ciudad.

 
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