promo

Síguenos en Twiter

Banner
Banner
ADEPA - Asociación de Defensa del Patrimonio de Andalucía

Jue

15

Ene

2015

ZOIDO: "NO PUEDO HACER MÁS PARA QUE LA TORRE SEA VIABLE" PDF Imprimir E-mail

VIVA SEVILLA / 15/1/2015

M.R.

El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido (PP), ha manifestado este miércoles que como alcalde no puede "hacer más" para que sea "viable" la torre de 178 metros de altura promovida en la isla de la Cartuja por la sociedad Puerto Triana, liderada por Caixabank. Ante el estudio de movilidad de la Consejería de Fomento y Vivienda que se opone a su idea de transformar en un puente para tráfico rodado la pasarela peatonal y ciclista planeada para conectar la calle Torneo con el entorno de la torre, Zoido insiste en que la torre implica un "problema" en materia de movilidad y el puente es "la solución".

Leer más...
 

Mie

04

Mar

2015

LA SOLIDARIDAD SALVA EL CONVENTO DE SANTA TERESA PDF Imprimir E-mail

DIARIO DE SEVILLA / 28/2/2015

ALFREDO VALENZUELA

Santa Teresa dejó escrito que, en su misión fundadora, nunca lo había pasado peor que en Sevilla, donde fundó tres conventos. Sólo uno de estos queda en pie, y por poco, ya que ha sido precisa una suscripción popular para reunir fondos para rehabilitarlo, en el quinto centenario de la santa. 

Leer más...
 

Mie

11

Mar

2015

SEVILLA Y EL JUEGO DE LOS SIGLOS PDF Imprimir E-mail

EL MUNDO / 11/3/2015

EVA DÍAZ PÉREZ

No todas las ciudades pueden presumir de ser capital de la Historia. En Sevilla, se puede jugar a la rayuela y saltar sobre los siglos, pasar de salas renacentistas a pavimentos de origen islámico y luego lanzar la teja y entrar en el XIX. Observar una fachada sobre la que se superponen las épocas y plantear jugosos y atrevidos puzzles del tiempo.

Ciudadanos que recorren los rincones del pasado. Por ejemplo los que se citan a las seis de la tarde en la Iglesia de Santa María Blanca con dos horas por delante para adentrarse en la judería y la morería que quedaron arrasadas por el tiempo, pero de las que quedan huellas, restos, delicados vestigios.

Juan Luis Ravé, del Gabinete Pedagógico del Museo de Bellas Artes, es el encargado de guiar a un grupo fascinado con la Historia. El recorrido es uno de los muchos que se pueden realizar esta semana gracias a una iniciativa impulsada por la Asociación Historia y Ciudadanía y la empresa Argos. La intención es reproducir en Sevilla la «Fiesta de la Historia» que se celebra desde hace once años en Bolonia.

Este proyecto de paseos históricos, recorridos artísticos, visitas a exposiciones y conferencias nace de la ciudadanía y para que el ciudadano disfrute de su patrimonio. En realidad podría considerarse como un reflejo de lo que está ocurriendo en todos los ámbitos. La cultura, desamparada por las instituciones oficiales, surge de los ciudadanos. «Pero ¿esto lo organiza la Junta?», pregunta despistado uno de los visitantes. Elisa Navarro, de la Asociación Historia y Ciudadanía, responde que no: «Aquí trabajamos fuera de nuestro horario laboral y sin subvenciones». Puro y auténtico compromiso ciudadano.

Ni la Junta ni otras instituciones públicas están detrás de esta iniciativa. Sin embargo, en este viaje en el tiempo tienen parte de protagonismo. Los visitantes entran en el Palacio de Altamira, que fue restaurado por la Junta y que hoy acoge oficinas de la Consejería de Cultura. Además de los fantasmas del pasado están los de no hace mucho, porque aquí -en la Sala Real- se celebraban las ruedas de prensa en los tiempos de Carmen Calvo, cuando había proyectos y dinero para la cultura. Ahora no queda nada, sólo despachos y salas vacías.

El palacio perteneció a Yusuf Pichón, contador mayor del reino en tiempos de Enrique II, pero fue pasado por las justicias de sangre. «El palacio pasará al siguiente 'ministro', Diego López de Zúñiga [con el cargo de Justicia mayor del reino]. Para que vean que las conspiraciones entre ministros no son asunto de ahora», comenta Juan Luis Ravé.

En el recorrido se atraviesan patios, salas y jardines de este linaje al que se van incorporando los títulos de duques de Béjar, el marquesado de Villamanrique y luego el condado de Altamira. Así hasta que se llega hasta el XIX, el siglo en el que los grandes palacios sevillanos se convierten en casas de vecinos. Todo un símbolo de la decadencia de la que una vez fue capital económica del imperio español y que pasó a ser un rincón provinciano en el Ochocientos.

En Altamira hay un pequeño museo en el que se exhiben objetos hallados durante la restauración. Así se adivina otro episodio del pasado. Hay juguetes de niños que se divertían en estos antiguos patios mudéjares, vajillas para cenas frugales y candiles que alumbraban con la luz amarilla de las ciudades enfermas. Además de corral de vecinos había establecimientos. Tras la vitrina se ve una caja de balas de la Guerra Civil que apareció tras una falsa pared de una tienda de velillas, monedas de la Primera República que servían como pesas en la balanza de una pollería y hasta un mural que había en la taberna Casa Paco pintado por Antonio Estepa, un bohemio naif que dibujaba abanicos y castañuelas y que pagaba sus borracheras con cuadros.

El grupo se interna ahora por las callejuelas de la judería. Ravé señala lugares en los que hace siglos hubo palacios, las iglesias que fueron sinagogas y mucho antes mezquitas y recuerda dónde estaba la muralla y cómo fue el pogromo de 1391, la terrible matanza que acabó con casi todos los judíos de Sevilla por las instigaciones del arcediano de Écija, Ferrán Martínez.

Por las calles laberínticas de la judería desaparecida hay un olor a guisos -¿quizás el recuerdo de la adafina que se celebraba el viernes para el sabbat?-, que se escapa de las cocinas de pensiones turísticas de la zona. Calle Archeros, Verde, Céspedes y asoma la Iglesia de San Bartolomé -también antigua sinagoga- sobre la que cae una increíble luz dorada. Sigue el itinerario por calles que parecen la parte de atrás de las postales. Y en la calle Levíes se llega a otro palacio que hunde sus cimientos en la judería: el de Mañara, que también acoge ahora oficinas de la Junta. Juan Luis Ravé enseña a leer los estratos del pasado. Explica los añadidos del XVIII, el momento en el que el padre de Miguel de Mañara lo adquiere a comienzos del XVII y se remonta a los aires renacentistas del siglo anterior, cuando se llamaba Casa Almansa, para después bajar a la casa mudéjar que permanece intacta, con restos de excepcionales pinturas murales. Ahora es una sala de reuniones.

El grupo se adentra en la antigua morería en la Plaza de San Pedro. Ya ha caído la noche cuando Juan Luis Ravé desgaja más capas de la Historia y se asoman los fantasmas de moros y moriscos. Los siglos se confunden en este juego de épocas como sólo puede hacerse en las capitales de la Historias.

 

Jue

05

Mar

2015

SAN FRANCISCO DE ASÍS EN TRIANA PDF Imprimir E-mail

ABC SEVILLA / 18/2/2015

La revolución de la im­prenta, iniciada en Nuremberga en 1455, no llegó a Sevilla has­ta 1470, o como muy tarde, en 1477, perma­neciendo durante al­gún tiempo en manos de alemanes, que editaban los que fuese y como fuese. Dado que los de­rechos de autor aún estaban por ve­nir, y la tradición de los copistas era que todo era copiable, una gran par­te de los incunables fueron plagios, incluidas las imágenes. Vamos, como en Internet, pero en papel, con letra gótica y tinta. Una consecuencia de esta falta de escrúpulos fue la repe­tición de los grabados, incluso den­tro de un mismo texto pues, como ha explicado Cornejo Vega, la misma plancha servía para representar ciu­dades diferentes; esto es lo que suce­de en el Fasciculum Temporum. de 1484, donde varias poblaciones tu­vieron la misma matriz, pues sólo Je-rusalén, Roma y Venecia tenían imá­genes reconocibles.

Leer más...
 

Mar

05

Dic

2017

LA OBRA DE MONTESEIRÍN PDF Imprimir E-mail
LA OBRA DE MONTESEIRÍN
 
M.J.Florencio Viva Sevilla. Algunos todavía piensan que la transformación de una ciudad sólo consiste en destrozar su histórico paisaje con un rascacielos de 178 metros de altura en la Cartuja;cargarse los jardines del Prado con una ilegal biblioteca,gastar 138 millones de euros en la inutilidad funcional de las Setas y 93 millones en el tranvía
Con el dinero de las Setas y el Tranvía se podía haber acabado con la infravivienda en los Pajaritos y otros barrios marginados de la ciudad y creadas las condiciones para que salga de la pobreza(tenemos 7 de los 15 barrios más pobres de España) Juan Espadas continúa esta política con la ampliación del tranvía.
Con la lanzadera que unía S.Telmo con el Paseo Colón y la Magdalena se demostró que hubiera sido posible peatonalizar,de forma real, con todo el espacio para los peatones la C/ San Fernando y la Avenida. Hoy los peatones disponen de menos espacio que antes de la supuesta peatonalización, ya que al tranvía se unen bicis,coches de caballos, patinetes y veladores por doquier
 
<< Inicio < Prev 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Próximo > Fin >>

JPAGE_CURRENT_OF_TOTAL
Informacion